La empresa de Jensen Huang se convierte en la más valiosa del mundo, impulsada por su dominio en chips que impulsan la revolución de la inteligencia artificial.
Cuando piensas en la empresa más valiosa del mundo, sueles pensar en nombres como Apple o Microsoft. Sin embargo, el auge de la inteligencia artificial (IA) ha transformado los mercados financieros y catapultado a Nvidia —una empresa que comenzó en 1993 fabricando tarjetas gráficas para gamers— a la cima, redefiniendo el futuro de la informática.
En julio, Nvidia se convirtió en la primera empresa en superar los 4 billones de dólares en capitalización bursátil. Hoy, con un valor que ronda los 4,3 billones de dólares, ha destronado a los gigantes tecnológicos de larga trayectoria y se ha consolidado como la empresa dominante en la era de la IA.
De los gráficos a la computación de datos
Fundada por Jensen Huang, Chris Malachowsky y Curtis Priem, Nvidia nació con la misión de llevar los gráficos 3D a los mercados de videojuegos y multimedia. El punto de inflexión llegó a mediados de la década de 2000, cuando Huang apostó por transformar las tarjetas gráficas en potentes supercomputadoras. Esta visión se hizo realidad en 2006 con CUDA, una interfaz de programación que permitió usar las GPU para mucho más que videojuegos, sentando las bases de la computación acelerada.
Las GPU de Nvidia, capaces de realizar miles de cálculos en paralelo, se convirtieron en la herramienta perfecta para entrenar modelos de aprendizaje profundo. En 2012, su tecnología se utilizó para entrenar AlexNet, un sistema de clasificación de imágenes, mucho más rápido que las CPU convencionales. Este avance convenció a Huang para orientar la empresa hacia el mercado de la IA.
La fiebre del oro de la IA
Desde el lanzamiento de ChatGPT en 2022, las GPU de Nvidia se han convertido en el recurso más codiciado en Silicon Valley y por los gobiernos que compiten por el dominio de la IA. Entre 2023 y 2025, las acciones de Nvidia se dispararon más del 800%, marcando el crecimiento de capitalización de mercado más drástico en la historia reciente. Según Forbes, el precio de las acciones de Nvidia ha aumentado casi un 35.000% en la última década.
Su chip H100 se ha convertido en el producto estrella de los gigantes tecnológicos, mientras que países como Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos están adquiriendo miles de unidades para impulsar sus programas de IA. Los nuevos chips H200 prometen una potencia de procesamiento aún mayor, lo que refuerza el papel de Nvidia como eje central de esta revolución tecnológica.
Desafíos y expansión estratégica
El meteórico ascenso de Nvidia no ha estado exento de desafíos. En septiembre, China prohibió la venta de chips de IA avanzados en su territorio, lo que obligó a Nvidia a recalibrar su estrategia de mercado. Tan solo un día después, Nvidia anunció una inversión de 5000 millones de dólares en Intel para colaborar en centros de datos de hiperescala de próxima generación.
Analistas como Beth Kindig de I/O Fund predicen que Nvidia podría alcanzar una valoración de 6 billones de dólares en 2026. El loco abigarrado señala que, a medida que crecen las cargas de trabajo de IA, la demanda de infraestructura avanzada solo aumentará, y las GPU de Nvidia siguen siendo el motor esencial que impulsa todo.
The Future of NVIDIA
El próximo año será decisivo, ya que Nvidia planea lanzar su arquitectura de GPU de próxima generación. Si mantiene su liderazgo, podría convertirse en la primera empresa en alcanzar una valoración de 6 billones de dólares, consolidando su papel como impulsor clave de la era digital impulsada por la IA.
La historia de Nvidia es la de una empresa que se reinventó en el momento oportuno, apostando por una visión que transformó el mundo tecnológico. Hoy, no solo lidera el mercado de valores, sino que también impulsa la infraestructura que configura el futuro de la revolución digital de la humanidad.



